El bullying no es un fenómeno nuevo, de hecho, ha existido durante generaciones (Serrano e Iborra, 2005). Los niños han sufrido amenazas, abusos y humillaciones repetidamente, pero es en estas últimas décadas cuando ha empezada a considerarse como un verdadero problema. Ahora la sociedad es más consciente de ésta problemática y muestra más rechazo a las actitudes que suponen una agresión violenta y gratuita, repetida y cruel hacia los escolares más débiles, proveniente de sus propios compañeros (Benítez y Justicia, 2006).
El acoso escolar ha sido definido por numerosos autores a lo largo del tiempo, aunque todos ellos coinciden en señalar que se trata de un abuso de poder que ocurre de forma repetida y sistemática con la única intención de hacer daño (Mc Guinness, 2007; Trautmann, 2008). Esta forma de violencia gratuita atenta directamente contra el derecho fundamental que tienen los escolares, niños y adolescentes de sentirse en un entorno seguro cuando está en la escuela, de modo, que se ve afectado gravemente su desarrollo personal, psicológico, social y afectivo, considerándose como una de las formas de violencia que mayor repercusión tiene en niños en edad escolar.
En 1983 se definió por primera vez el bullying como “una conducta de persecución física, y/o psicológica que realiza un alumno o alumna contra otro, al que escoge como víctima de repetidos ataques” (Olweus, 1983).
Cabe señalar que las actitudes de agresión verbal, psicológica o física, generalmente no han sido precedidas de provocación por la víctima, ya que el agresor cuenta con que ésta no tendrá la posibilidad de defenderse (Goodman, 2005).
En nuestro país, el Defensor del Pueblo llevó a cabo una encuesta a nivel nacional entre los años 1999-2006, en la que casi un tercio de los encuestados (alumnos de secundaria) sufrían maltrato verbal, un 10% declaraba sufrir exclusión social y un 4% afirmaban padecer acoso físico directo (Defensor del Pueblo, 2007).Tal es el impacto a nivel mundial, que la Organización Mundial de la Salud lo consideró en 1999 como un problema universal (WHO, 1999).
Nuestro estudio pretende describir de forma general, todos aquellos elementos que están relacionados con en el fenómeno Bullying, para así poder obtener una visión real del problema.
Triviño Garcia, S y Iriarte Corpas, N.E y González Gris ,S (2017). Perspectiva actual del bulling y la violencia escolar. En '' M. Molero, M.C. Pérez, J.J Gázquez, A. B. Barragán, A. Martos, M.M. Simón ( comp)''. Salud y cuidados durante el
desarrollo, (131-137). Almería: Asunivep.
No hay comentarios:
Publicar un comentario