Vistas de página en total

lunes, 28 de mayo de 2018

La opinión de los niños es importante


El acoso escolar, también llamado bullying, es uno de los temas más actuales en la sociedad, ya que en numerosos medios de comunicación se observan como diversos menores son victimizados en centros educativos por sus propios compañeros de clase. Según Dan Olweus citado por Ana Pilar Gutiérrez (2009) afirma que “Un estudiante se convierte en víctima de acoso escolar cuando está expuesto. De forma reiterada y a lo largo del tiempo, a acciones negativas llevadas a cabo por otro u otros estudiantes”.
Familia-escuela son dos contextos considerados imprescindibles en el desarrollo de un individuo, por lo tanto ambos deben tener una colaboración y una formación para ayudar, atender y escuchar a los niños cuando éstos piden auxilio.
En un principio, estas agresiones no son consideradas importantes por la familia o los educadores, puesto que no conocen verdaderamente el sufrimiento de estos actos. La violencia no es un juego ni son cosas de niños, son sucesos que conllevan grandes consecuencias, no solo físicas, para aquellas personas que lo viven. Isabel Fernández (1999) considera que: “Sólo cuando se inflige daño físico, verbal o psicológico a otro miembro de la comunidad, ya sea adulto o un igual, se considera violencia”.
El objetivo final de los educadores y los futuros docentes es intentar mejorar la práctica educativa de nuestra sociedad actual, para cambiar y ofrecer la posibilidad a cada persona, independientemente de ser menor, de tener el privilegio de poder expresarse y tener palabra propia para poder buscar soluciones consensuadas antes dichas actuaciones.


Gutiérrez, A. P. G., & Gutiérrez Gutiérrez, A. P. (2009). El acoso escolar. Contribuciones a las Ciencias Sociales, 2. Recuperado de http://www.eumed.net/rev/cccss/03/apgg2%20.pdf

Causas del acoso.


Las causas del  bullying o acoso escolar surgen por la influencia del contexto, las características de agresor-victima y principalmente por los prejuicios o ideales que la sociedad enseña a los menores, es decir, características como la gordura, la delgadez, la pobreza, el manera de vestir, homosexualidad, etc.
Las victimas del acoso se caracterizan por ser personas tímidas, inseguras, con baja autoestima, que muestren ciertas dificultades para exponer sus pensamientos y sentimientos ante sus iguales y que la mayoría de veces se sienten culpables de las actuaciones de otros. Así lo afirma Isabel Fernández (1999) "La víctima interpreta que el problema esta dentro de sí misma y, en algunos casos, que se lo merece, lo que inhibe sus posibilidades de comunicar su situación a otras personas". 
En cambio los agresores destacan por ser personas populares, tienen sentimientos frustrados y parecen tener una alta autoestima, pero en sin embargo en muchos contextos muestran debilidad y miedo. Son niños/as, así como afirma Isabel Fernández (1999), que necesita entrenamiento en control de la ira, desarrollo de la empatía, autocontrol, etc. En definitiva habilidades sociales para saber convivir en sociedad.



NORMAS APA:
Fernández, I. (1998).“Tipos de hechos violentos” en Prevención de la violencia y resolución de conflictos. Madrid: Nancea.S.A. 


Conclusiones


Para finalizar nuestras conclusiones sacadas del tema del acoso escolar, son volver a recalcar que estamos tratando un tema que está a la orden del día, que todos los días en todos los centros hay algún niño sintiéndose solo, triste o atacado por algún compañero. El acoso escolar suele ser un problema en el que falta amor y confianza de padres, amigos y profesorado, y puede llegar a la depresión y ansiedad del que lo sufre. Por desgracia, con este blog no pretendemos solucionar ni acabar con el acoso puesto que desde aquí es imposible pero sí que podemos concienciarnos, como futuros docentes, de la importancia del tema, informarnos sobre cómo detectar un caso de acoso, cómo debemos actuar y cómo podemos ofrecer ayuda al niño que lo está sufriendo. Como futuros docentes debemos intervenir cuando sea necesario y crear un clima seguro en las aulas, en el cuál los niños y niñas puedan avanzar sin sentir ningún temor. Tenemos que hacer que el alumnado se sienta a salvo en la escuela, lejos de la opresión y la humillación intencional repetida que implica el bullying.

Cuento Infantil


Titín volvía otra vez a casa sin merienda. Como casi siempre, uno de los chicos mayores se la había quitado, amenazándole con pegarle una buena zurra. De camino, Titín paró en el parque y se sentó en un banco tratando de controlar su enfado y su rabia. Como era un chico sensible e inteligente, al poco rato lo había olvidado y estaba disfrutando de las plantas y las flores. Entonces, revoloteando por los rosales, vio una avispa y se asustó.
Al quitarse de allí, un pensamiento pasó por su cabeza. ¿Cómo podía ser que alguien muchísimo más pequeño pudiera hacerle frente y asustarle? ¡Pero si eso era justo lo que él mismo necesitaba para poder enfrentarse a los niños mayores!
Estuvo un ratito mirando los insectos, y cuando llegó a casa, ya tenía claro el truco de la avispa: el miedo. Nunca podría luchar con una persona, pero todos tenían tanto miedo a su picadura, que la dejaban en paz. Así que Titín pasó la noche pensando cuál sería su "picadura", buscando las cosas que asustaban a aquellos grandullones.
Al día siguiente, Titín parecía otro. Ya no caminaba cabizbajo ni apartaba los ojos. Estaba confiado, dispuesto a enfrentarse a quien fuera, pensando en su nuevo trabajo de asustador, y llevaba su mochila cargada de "picaduras".
Así, el niño que le quitó el bocadillo se comió un sandwich de chorizo picantísimo, tan picante que acabó llorando y tosiendo, y nunca más volvió a querer comer nada de Titín. Otro niño mayor quiso pegarle, pero Titín no salió corriendo: simplemente le dijo de memoria los teléfonos de sus padres, de su profesor, y de la madre del propio niño; "si me pegas, todos se van a enterar y te llevarás un buen castigo", le dijo, y viéndole tan decidido y valiente, el chico mayor le dejó en paz. Y a otro abusón que quiso quitarle uno de sus juguetes, en lugar de entregarle el juguete con miedo, le dió una tarjetita escrita por un policía amigo suyo, donde se leía "si robas a este niño, te perseguiré hasta meterte en la cárcel".
La táctica dió resultado. Igual que Titín tenía miedo de sus palizas, aquellos grandullones también tenían miedo de muchas cosas. Una sola vez se llevó un par de golpes y tuvo que ser valiente y cumplir su amenaza: el abusón recibió tal escarmiento que desde aquel día prefirió proteger a Titín, que así llegó a ser como la valiente avispita que asustaba a quienes se metían con ella sin siquiera tener que picarles.


ARTICULO CIENTÍFICO

En esta parte, dedicamos todas iniciativas para poder afrontar y eliminar el acoso escolar y violencia. Es algo más de lo que hay en nuestro entorno cultural y ese fenómeno que venimos definiendo, analizando y estudiando desde hace años y que se ha convertido en todo un reto educativo. Un reto que se hace más complejo y exigente a medida que avanzamos en su conocimiento y a partir de que los medios de comunicación y, como consecuencia, las administraciones educativas lo estén asumiendo como propio.
En medida de lo que avanzamos el descubrimiento de la naturaleza y formas de expresión de la violencia, valoramos más la importancia del afrontamiento educativo del mismo y especialmente de la necesidad de los docentes dispongan de múltiples herramientas con las que construir sus propias iniciativas de intervención. El instrumento que Beane  nos ofrece puede ser bastante práctico y sencillo, de una  forma directa realista sobre como actuar contra el acoso escolar, partiendo de una simple filosofía y muy concreta ya que la situación debe desaparecer de todos los lugares...
Debemos de tomar conciencia sobre la perversidad del acoso escolar, hay necesidad de su abordaje educativo en todos los niveles y prevención a la erradicación.


Beane, A. L. (2006). Los diez principios fundamentales sobre el acoso escolar. En M. Perelló ( Ed), Bullying: aulas libres de acoso.( pp.35-42). Barcelona: GRAÓ, de IRIF, S.L

ARTÍCULO CIENTÍFICO

Este artículo se centra en los comportamientos que adopta el alumnado espectador de situaciones de bullying con sus iguales. La profundización de las causas de la escala de intervención de los espectadores en estas situaciones está siendo objeto de interés en la investigación. Se pretende formarlos para que adopten un rol más activo, implicándose en comportamientos prosociales de ayuda a sus compañeros víctimas del acoso. La corresponsabilidad como filosofía es una característica que debe tener la intervención. Forma parte de los planteamientos basados en la ayuda a los iguales, en los que el educador social puede tener un papel muy importante y fundamental ante la situación.


Orte Socias, C. (2008). La corresponsabilidad educativa y social en el acoso e intimidación escolar. El rol del educador social. Pedadogía Social. Revista Interuniversitaria,( 15).